viernes, 13 de julio de 2018

Descubren en Egipto un misterioso sarcófago de granito negro que no ha sido abierto en 2.000 años

El hallazgo fue realizado por las autoridades locales, que hacían excavaciones de rutina antes de la construcción de un edificio.



Egipto / ciberpasquinero

Un inesperado descubrimiento sorprendió a un grupo de arqueólogos que realizaban excavaciones de rutina antes de autorizar la construcción de un edificio en el distrito Sidi Gaber de Alejandría, Egipto.
Se trata de un antiguo sarcófago de granito negro que no ha sido abierto desde hace al menos 2.000 años, lo que resulta extraño en Egipto por la abundante cantidad de saqueadores de tumbas que persiguen ese tipo de entierros milenarios para profanarlos, destaca Smithsonian Magazine.
Según el Ministerio de Antigüedades de Egipto, la pieza es considerada como la más grande descubierta en Alejandría, con una altura de 1,85 metros, una longitud de 2,65 metros y una anchura de 165 centímetros. 
El sarcófago fue hallado a casi cinco metros de profundidad junto a una torso de alabastro, que probablemente fuese un homenaje al cuerpo que está dentro del ataúd.
Los expertos creen que la tumba data de la época de los Ptólomeos, nombre de los faraones de la dinastía que gobernó entre los años 305 y 30 a.C. 
El hallazgo ha vuelto a poner el ojo de los especialistas en Alejandría, que había sido olvidada por los investigadores arqueológicos debido al congestionamiento urbano de su zona metropolitana, erigida sobre ruinas de palacios de mármol, monumentos y obras antiguas, precisó Andrew Lawler, del Smithsonian.

Otros
Gracias al trabajo de arqueología urbana realizado en las últimas décadas, se han podido hacer descubrimientos tan importantes como los restos de la Universidad de Alejandría, donde estudió el matemático griego Arquímedes, así como las ruinas de Pharos, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

jueves, 12 de julio de 2018

Perspectivas para posible vacuna contra el Ébola




Europa / ciberpasquinero

Una investigación española ha constatado que tres de los supervivientes de la última epidemia de Ébola poseen unos potentes anticuerpos capaces de atacar zonas conservadas y protegidas de la envoltura del virus, y anular así su agresividad, lo cual supone un primer paso para obtener una vacuna eficaz para todas sus variantes.
El trabajo, llevado a cabo por Investigadores del Servicio de Microbiología y del Instituto de Investigación del Hospital Universitario 12 de Octubre (i+12), han demostrado que este tipo de anticuerpos, conocidos como Unicornio por sus especiales propiedades y por la rareza en cuanto a número, habían sido identificados ya en clones creados en laboratorio, pero es la primera vez que se detectan en muestras reales de pacientes que han superado la infección y fueron seguidos en nuestro país.
Según los resultados del estudio, coordinado por el doctor Rafael Delgado, los anticuerpos Unicornio pueden acceder a esas zonas recónditas si antes se modifica la envoltura del virus para quitarles esa protección y exponer las regiones críticas en su interior. 
En las infecciones naturales estos anticuerpos solo tienen oportunidad de actuar contra el virus cuando está situado en el interior de la célula, pero en ese momento se presentan en muy baja concentración y su acción es muy limitada. 
El estudio de Microbiología del 12 de Octubre aportaría una nueva estrategia terapéutica, mediante la modificación de la envoltura del virus en el laboratorio, lo que permitiría inducir una mayor producción de estos anticuerpos tan especiales.
Así se convertirían en agentes extremadamente eficaces, capaces de neutralizar todas las variedades de virus Ébola conocidas, no solo las de tipo Zaire, que corresponden a este último brote, sino también las variantes Sudán o Bundibugyo, tan peligrosas como la primera y que han estado diseminándose por África en las últimas décadas.

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miércoles, 11 de julio de 2018

Peligran abejas sin aguijón en México


México, AMC / ciberpasquinero

La deforestación de las selvas, el uso indiscriminado de pesticidas, el crecimiento urbano desorganizado aunado a un desconocimiento de su biología, e inadecuados métodos de manejo, se han convertido en las principales amenazas para las abejas nativas sin aguijón en México (trigonas y meliponas), alertó José Javier Quezada Euán, jefe del Departamento de Apicultura Tropical de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).
Quezada Euán, integrante de la Academia Mexicana de Ciencias, destacó que las abejas sin aguijón, principalmente la Xunan Kab, conocida científicamente como Melipona beecheeii, se han cultivado por los pueblos mayas desde hace cientos de años siendo parte esencial de la medicina tradicional, rituales y cosmogonía maya.
La miel que producen se usa para tratar algunas infecciones en ojos, oídos, problemas respiratorios, digestivos y de la piel.
Incluso las mujeres consumen miel después del parto.
Sin embargo, aún hace falta realizar más investigación sobre las propiedades curativas y antibióticas atribuidas a las mieles y resinas colectadas por estas abejas con gran potencial económico.

Abejas nativas en riesgo
Recientemente ha ocurrido una popularización de la meliponicultura (cultivo de las abejas sin aguijón), pero lamentablemente en muchos casos carentes de información adecuada lo que enciende focos rojos.
“Pasamos de un desinterés por las abejas nativas en las décadas de los ochenta y noventa, a una popularización tremenda en los últimos años que podría convertirse en una amenaza”, señaló el especialista.
Existe una gran demanda de colonias y una oferta creciente de cursos e iniciativas con la intención de “rescatar” a las abejas sin aguijón, pero no se están realizando proyectos de la manera correcta, la asesoría que se ofrece consiste, a veces, en una información que se imparte en un par de días y no existe un seguimiento y acompañamiento a los meliponicultores.
Se comenten errores muy básicos que van desde el tamaño de las cajas de madera donde se aloja a estas abejas, en los procesos de transferencia para división y en la reproducción, lo que ocasiona que las colonias de meliponas se pierdan.”
No hay información adecuada y hemos sabido de muchos oportunistas, gente sin experiencia ni entrenamiento en el manejo de este tipo de colonias que se atreven, incluso, en dar asesorías, que lejos de favorecer la actividad la afectan de manera negativa”, sostuvo el investigador.
Ante esta problemática, Quezada Euán sugirió a los interesados en las abejas sin aguijón, acercarse a instituciones de enseñanza como la UADY, a investigadores y meliponicultores con experiencia para no poner en riesgo a las colonias y hacer un uso adecuado de la biodiversidad.
Además, comentó que hace falta que los diferentes niveles de gobierno y las secretarías se involucren y promuevan la certificación de proyectos e instructores, y se comprometan a realizar las medidas necesarias para mantener el hábitat y los ecosistemas.



Igualmente, el investigador de la UADY hizo hincapié en la necesidad de regular y vigilar con mayor interés las prácticas de deforestación, porque no se toman en cuenta los beneficios derivados de la polinización.
Las prácticas agrícolas intensivas actuales ponen en peligro la sustentabilidad del importante servicio ecológico que prestan las abejas en general.
Los ciudadanos también pueden contribuir para el rescate de las abejas nativas, manteniendo jardines y parques con flores adecuadas para estos antófilos (que aman la flores), evitando destruir sus nidos y consumiendo sus productos como la miel y el polen.

Las abejas sin aguijón
En el mundo se conocen alrededor de 500 especies de abejas sin aguijón que, junto con las abejas melíferas (tribu Apini), son las más sociales, con distribución restringida a las regiones tropicales y subtropicales del planeta.
En México se reporta la existencia de al menos 46 de esas especies, 16 de ellas en la Península de Yucatán.
Algunas de las especies que habitan en la Península de Yucatán son de amplia distribución en el país, como: Melipona beecheii, Plebeia frontalis, Nannotrigona perilampoides, Trigona nigra, Trigona fulviventris y Trigonisca pipioli.
Las demás especies que se registran en Yucatán son de distribución tropical y menos amplia comparada con la anteriores: Cephalotrigona zexmeniae, Partamona bilineata, Plebeia moureana, P. parkeri, P. pulcra, Trigona fuscipennis, Trigonisca maya, Scaptotrigona pectoralis, Lestrimelitta niitkib (género único entre los meliponinos de América por la forma en que consigue recursos: se introduce en nidos de otras abejas sociales para extraer materiales para la construcción y aprovisionamiento de sus nidos, comportamiento que se denomina cleptobiosis).



Melipona yucatanica, la especie endémica de la Península de Yucatán.
En el apogeo de la cultura maya el cultivo de Melipona beecheii alcanzó un grado de sofisticación comparado con el cultivo de Apis melífera en la Europa de ese entonces.
Se conocían los métodos de reproducción y división de las colonias y su mantenimiento en cavidades artificiales de troncos ahuecados conocidos como jobones.
En la zona Nahua del norte de Puebla se usan ollas de barro para cultivar una especie que no se presenta en la Península de Yucatán, la Scaptotrigona mexicana o Taxkat como se le conoce en esa región.
“La miel y la cera (cerumen) que se obtenían de estas colonias eran productos muy apreciados para intercambio económico en toda Mesoamérica, la única región a nivel mundial donde las abejas sin aguijón fueron cultivadas en forma sistemática.
Así, en el estado de Yucatán, el cultivo de la Xunan kab data de tiempos de la cultura maya”, precisó el investigador.
Ante este panorama, José Javier Quezada Euán consideró deseable y necesaria la colaboración integral entre gobierno, investigadores y productores para rescatar y conservar a las abejas sin aguijón, para tecnificar la actividad y obtener productos de calidad sin poner en riesgo a las abejas y manteniendo la riqueza en las tradiciones y cultura maya.