martes, 27 de febrero de 2018

La sequía y el aumento de las temperaturas amenazan las cosechas en África meridional

El excedente de producción del año anterior servirá para satisfacer las necesidades en parte de los países. 



Namibia, ONU / ciberpasquinero

Según el Sistema Mundial de Información y Alerta, se prevé que la producción agrícola disminuya para 2018 debido a la irregularidad de las precipitaciones y la intensa sequía del mes de enero.
Estas circunstancias podrían multiplicar el número de personas que padecen escasez de alimentos en lugares como Leshoto, en el sur de Mozambique, el oeste de Sudáfrica, el sur de Zambia y Mali, el este de Zimbabwe y el suroeste de Madagascar.
En 2016, la bajada de la producción alimenticia, causada por el fenómeno meteorológico de El Niño, contribuyó al crecimiento del número de personas que sufrían por la escasez de alimentos en África meridional. 
En Zimbabwe, más de 4 millones padecían esta situación y, en Malawi, la cifra alcanzó los 6,7 millones.
En cambio, el año pasado, la producción de maíz –un alimento básico en la dieta de la región– aumentó un 43 % y, por primera vez en cinco años, la producción regional excedió la cantidad necesaria para el consumo doméstico y permitió a los países reponer sus existencias. 
Según las estimaciones, esta recuperación contribuyó a reducir las cifras de carestía hasta un 90 %.
Según una nueva alerta lanzada por el Sistema Mundial de Información y Alerta (SMIA), se prevé que la producción agrícola disminuya para 2018 debido a la irregularidad de precipitaciones y la intensa sequía del mes de enero. 
Sin embargo, el excedente de producción del año anterior servirá para satisfacer las necesidades en parte de los países. 
De hecho, el bajo nivel de los precios refleja unas condiciones de abastecimiento favorables.

Crecimiento de la carestíaDe acuerdo con SMIA, a nivel doméstico, todavía existe un gran número de pequeños empresarios agrícolas y familias rurales que tratan de recuperarse tras las pérdidas de 2016 y, por lo tanto, se encuentra en una situación de vulnerabilidad ante la probable reducción de la producción agrícola.
En este contexto, José Graziano da Silva, el director general de la FAO, intervino desde Jartum, Sudán, para insistir en la importancia de fortalecer la resiliencia de las comunidades en África, donde las tendencias de hambre resultan alarmantes.
El Hambre Cero es factible. Depende de nosotros.
Otra de las grandes preocupaciones es el impacto del gusano cogollero del maíz, una especia invasiva que ya ha sido detectada en todos los países de la región –excepto en Lesotho y el sur de la Isla Mauricio–. 
A pesar de que las lluvias recientes pueden haber contribuido a contener la propagación de este parasito, la ola de sequía podría causar el efecto contrario e, incluso, exacerbar su impacto sobre los campos, incrementando el riesgo de carestía en la región.


miércoles, 21 de febrero de 2018

¡¡¡Cuidado!!! Niña y Niño este 2018 en México

Las condiciones irán cambiando paulatinamente hasta presentarse una sequía típica entre fines de marzo y julio (durante la transición La Niña a El Niño-neutral), para llegar a una condición de lluvias normales a partir de fines de agosto, informó David Alberto Salas de León, investigador del Instituto de Ciencias del Mar.


México / ciberpasquinero

El pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica que las precipitaciones para el trimestre enero-marzo de 2018 será de 9,24 y 44 por ciento por debajo de la media histórica nacional para ese período en las regiones noroeste, norte y oeste del país.
Al respecto, el Centro de Predicción Climática de la Administración del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA, por sus siglas en inglés) informó que durante enero de 2018 en el territorio mexicano se sintieron los efectos de La Niña, pero se espera una transición de este fenómeno al de El Niño en la temporada de marzo a mayo.
Este estado de transición La Niña– El Niño dificulta las predicciones de lluvias a nivel global para México, pero las condiciones prevalecientes de La Niña en estos dos primeros meses de 2018 hacen que se tengan precipitaciones en algunos lugares del norte del país, así como en regiones de Chiapas.
Estas condiciones, sin embargo, irán cambiando paulatinamente hasta presentarse una sequía típica entre fines de marzo y julio (durante la transición La Niña a El Niño-neutral), para llegar a una condición de lluvias normales a partir de fines de agosto, informó David Alberto Salas de León, investigador del Instituto de Ciencias del Mar.
El también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias dijo que, en cuanto a la temporada de huracanes, el Centro de Predicción de Huracanes de Londres pronostica 15 ciclones para el Atlántico, lo cual podría contribuir al ingreso de humedad al país desde el Golfo de México y el Caribe. Para el Pacífico, el número de huracanes no será muy diferente a los de un año El Niño – neutral, ya que inicialmente estará un poco más frío de lo normal.

 Entendiendo a La Niña

La Niña es parte de un evento o fenómeno climático que consiste en la disminución de la temperatura de la capa superficial del océano Pacífico (la capa superficial del océano va de la superficie hasta 200 metros de profundidad aproximadamente). Este patrón se produce o es resultado de un incremento en la intensidad de un sistema de vientos que circulan en el planeta conocidos como vientos alisios que van de este a oeste en el Pacífico, lo que resulta en una disminución de la temperatura en la zona intertropical de este océano, el más grande del mundo.
Algunos autores consideran que La Niña es la fase fría de una oscilación térmica del Pacífico, la fase cálida es El Niño, la cual se manifiesta como un aumento de la temperatura de la capa superficial del océano Pacífico.
La energía necesaria para transformar un gramo de agua del estado líquido al gaseoso recibe el nombre de calor latente de evaporación. El calor latente de evaporación depende en forma considerable de la temperatura bajo la cual se produce la transformación. 
El calor latente disminuye al aumentar la temperatura; es decir, a mayor temperatura se forma más fácilmente vapor y, por lo tanto, nubes. 
Al estar el océano más frío, como en el caso de La Niña, se requiere de mayor energía para que el agua se evapore y forme nubes, de esta manera es que durante eventos de este fenómeno se produce menos vapor, menos nubes y menos lluvias del lado este del Pacífico, explicó el doctor en oceanología.
El ecuador termal de la Tierra es una banda que recibe la mayor cantidad de radiación del Sol y, debido al movimiento del planeta, este oscila del trópico de Cáncer al trópico de Capricornio, área conocida como zona de convergencia intertropical. Durante La Niña en la zona de convergencia intertropical se intensifican los vientos hacia el oeste y se enfría el océano ocasionando que disminuya la formación de vapor y las lluvias.

Los efectos en el país

El trópico de Cáncer es un círculo imaginario trazado alrededor del globo terrestre, paralelo a la línea del Ecuador, y es justamente la parte norte de la zona de convergencia intertropical que atraviesa nuestro país lo que hace que el territorio tenga un régimen de lluvias en el norte diferente al del sur. 
En el norte se tiene un patrón de lluvias de invierno, mientras que en el sur es de verano-otoño. En México, por su posición, no se presenta una marcada estacionalidad, se indica, más bien, una temporada de secas, la cual va de noviembre a mayo, y una de lluvias, de junio a octubre.
Durante La Niña las condiciones de lluvia se parecen a la época de sequías. Las aguas cálidas se concentran en el Pacífico ecuatorial oeste, cerca de Oceanía, donde producen alta evaporación y fuertes lluvias; mientras que en el este (del lado de América), el agua es fría, con poca formación de nubes y bajas precipitaciones. En México, La Niña ocasiona mayor cantidad de lluvias en la parte centro y sur, mientras que en el norte del país se produce una oscilación entre lluvias y sequías.

Pronósticos

Así, en lo que resta de febrero se prevé una lluvia acumulada de 11.6 milímetros (mm) a nivel nacional, cifra menor al promedio mensual, que es de 17.4 mm, de acuerdo con la climatología 1981-2010, informó el SMN, dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
En cuanto a regiones, en Hidalgo, Oaxaca, centro de Veracruz, norte de Puebla y sur de San Luis Potosí y Nuevo León, se estiman acumulados mensuales mayores al promedio.
En contraste, se prevén condiciones menores al promedio en la Península de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Sinaloa, Durango, Nayarit, Zacatecas, Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Michoacán, Colima, Guerrero, Morelos, Ciudad de México, Tlaxcala, sur de Chiapas, norte de Nuevo León y Tamaulipas.
Respecto a temperaturas, se pronostica que las mínimas sean más frías de lo habitual en el oriente de Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Veracruz, Puebla, Chiapas, Península de Yucatán, noroeste de Guerrero y sureste de Oaxaca. 
En comparación, se prevén más cálidas que el promedio mensual en la Península de Baja California, Sonora, occidente de Chihuahua, Durango, Zacatecas, Jalisco, Hidalgo, Estado de México, sureste de Guerrero, noroeste de Oaxaca y sur de Campeche.

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martes, 20 de febrero de 2018

La educación en la era del conocimiento

El inmenso desarrollo de la ciencia y la tecnología, particularmente de la segunda mitad del siglo XX ha incrementado sustancialmente la capacidad productiva de los países desarrollados y ha dado origen en América Latina a procesos particulares de concentración de riqueza y de formación de pequeños grupos de poder ligados con el capital extranjero



Zacatecas, Conacyt / ciberpasquinero

No hay una universidad o una academia para todos los tiempos; la educación superior se encuentra en constante transformación al igual que las sociedades, afirma la doctora Nydia María Castillo Pérez, docente investigadora de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Es por ello que, mediante sus trabajos de investigación, se introduce en esa nueva era donde se trastocan valores, formas de conocer, aprender y vivir. Expone que la calidad de las propuestas en materia de políticas educativas y de las que efectúen los maestros, constituye la piedra angular susceptible de asegurar que la juventud pueda asumir esos nuevos retos y encontrar los caminos necesarios para insertarse en esta nueva sociedad.
"En las últimas dos décadas, los cambios sociales, económicos, científicos y tecnológicos han sido de gran trascendencia. Prácticamente la sociedad global ha cambiado de era; no se trata de cambios simples sino de una nueva era en la que surge una nueva visión filosófica del mundo en el contexto de la sociedad globalizada y de la emergencia de la sociedad del conocimiento", sostiene Castillo Pérez, miembro nivel I del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).
Autora de tres libros y diversos artículos de investigación, Nydia María Castillo Pérez es docente investigadora de tiempo completo en la maestría de investigaciones humanísticas y educativas (MIHE), de la UAZ, en donde labora desde 1999, así como perfil deseable del Programa para el Desarrollo Profesional Docente (Prodep).
Su trabajo está orientado a la educación superior y el impacto que tiene en el desarrollo de la sociedad y la cultura, sobre todo la relación de su calidad con los nuevos perfiles o requisitos a nivel del mercado de trabajo y profesiones, con el fin de que los egresados de carreras universitarias puedan ejercer cambios cualitativos de fondo en la sociedad.

Distribuir la riqueza
Señaló que desarrollo no es solo crecimiento económico, sino ser capaces de distribuir la riqueza de forma colectiva y el crecimiento de manera equitativa, con direcciones precisas, en los polos que más necesitan esa inversión. "Así estaremos aportando para tener mejores condiciones; pero ello requiere un plan de desarrollo estratégico de la academia".
El inmenso desarrollo de la ciencia y la tecnología, particularmente de la segunda mitad del siglo XX, dijo,  ha incrementado sustancialmente la capacidad productiva de los países desarrollados y ha dado origen en América Latina, incluido México, a procesos particulares de concentración de riqueza y de formación de pequeños grupos de poder ligados con el capital extranjero.
Esto es importante entenderlo para poder responder a por qué ahora en América Latina encontramos que hay tantos niveles de exclusión, tantos sectores sin oportunidades de estudio o de encontrar un trabajo que les permita vivir dignamente o costearse los gastos de una vivienda, alimentación y todo lo que concierne a una calidad de vida con un nivel acorde al derecho que tiene el ser humano.

Desempleo
Añadió que debido a un desequilibrio entre las carreras que se estudian y la calidad de los estudios, en comparación con los niveles de desarrollo de grandes, medianas y pequeñas empresasd. debemos revisar lo que se está proponiendo como carreras y el contenido de las mismas en las universidades para mantener el equilibrio social. Hoy más que nunca la universidad debe de ser creativa e innovadora bajo las condiciones de la demanda e infraestructura requerida de la sociedad.
Es importante aprender a ser, ya no es solamente aprender a conocer sino aprender a ser en un nuevo contexto mundial; a ser ciudadanos del mundo, sin perder por ello las raíces culturales y la identidad nacional. 
En ese sentido yo diría que debemos aprender a navegar en aguas globales en donde la brújula será el conocimiento y el ancla que nos ayudará a movernos en esas aguas planetarias es la identidad nacional. Nuestra identidad nacional hoy se ve supeditada a grandes desafíos.
Tener mayor apertura, capacidad de inclusión, de tolerancia a la diversidad; pero por otro lado también debemos saber quiénes somos, de dónde venimos y cuál es nuestra identidad, que debe también abrirse a la diversidad. 
Estos pilares son esenciales para saber quiénes somos y hacia dónde nos dirigimos. Esto nos obliga a estudiar esta nueva realidad en la que vivimos, ya que todos somos actores principales.
Señaló que se puede incentivar la producción científica y tecnológica de México creando mejores condiciones de desarrollo, motivando el proceso de internacionalización académica; es decir, que haya intercambios de investigación y conocimiento, estancias de profesores en las universidades de otros países en función de una planificación estratégica. 
No se trata de hacer turismo sino de fortalecer las instituciones, de permitir que se movilicen aquellos que requieran ir a lugares donde puedan aprender más y, así, aumentar su producción científica y tecnológica.
Indicó que urge buscar que las universidades cumplan con las necesidades de la sociedad que les da origen y vida. 
En cuanto a los estudiantes, hacer cambios con currículos integrales y flexibles, mejorar la infraestructura requerida, otorgarles libertad de opinar y ejercer su capacidad de elegir en torno a lo que quieren estudiar y de igual manera promover el respeto y la cultura de la diversidad. 
Se trata de crear nuevas formas de relacionarse y de innovar oportunidades. Eso tiene que ver con los procesos de la democracia, el respeto a la libertad de opinar y pensar para incrementar la capacidad de crear e innovar.