sábado, 30 de septiembre de 2017

Día sin Coches es una idea "buena pero insuficiente"

La reducción de uso mediante la restricción de los carriles destinados a él y la promoción de otro tipo de desplazamientos -a pie, bicicleta, coches compartidos y transporte público- permitiría "ganar como país, como ciudadanos y en calidad de vida".

Madrid, EFE-libre descarga / ciberpasquinero

El Día sin Coches es una iniciativa "buena" pero "insuficiente" para impulsar la reducción del uso del coche privado, según distintos expertos consultados con motivo de una de las iniciativas más destacadas de la Semana Europea de la Movilidad.
   Esta jornada fue diseñada para sensibilizar sobre las consecuencias del uso "ineficiente" en el que incurre a menudo el vehículo privado sobre la salud y el medio ambiente.
   Así, el técnico de movilidad de la Oficina de Cambio Climático de la Diputación de Barcelona Manel Ferri, cree que es preciso "trabajar con mayor ambición y contundencia" para conseguir que se apliquen medidas destinadas a reducir de forma sistemática un uso poco eficaz del vehículo privado.
   Ferri asegura que esta ineficiencia se aprecia en un doble hecho: por un lado, el parque móvil español es "poco amable con el medio ambiente" por sus niveles contaminantes y, por otro lado, el nivel de ocupación de los vehículos es "bajo, con una media de 1,1 personas por cada uno".
   El espacio público "es finito y los vehículos privados ocupan aproximadamente el 65 % del mismo", ha precisado.
   
Menos carriles para el vehículo
Por ello, la reducción de uso mediante la restricción de los carriles destinados a él y la promoción de otro tipo de desplazamientos -a pie, bicicleta, coches compartidos y transporte público- permitiría en su opinión "ganar como país, como ciudadanos y en calidad de vida".
   Otro experto favorable a este control es el especialista en geoquímica ambiental y contaminación atmosférica del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Xavier Querol, quien afirma que el Día sin Coches, aún siendo una idea "muy buena y de gran utilidad" para concienciar del problema, "no es suficiente".
   Querol explica que la calidad del aire que se respira en Europa, en general, ha progresado respecto a años anteriores "pero tendría que mejorar mucho más, para lo cual sería necesario aplicar medidas concretas como disponer de un transporte público eficiente y ecológico, reducir el número de vehículos circulantes o renovar la flota", entre otras.
   El activista ecologista, coportavoz de Equo y diputado por Álava Juantxo López de Uralde también se felicita por la existencia de este día "ya que sirve para poner el tema de los coches y la movilidad en el debate social y político" pero pide ir más allá.
   López de Uralde ha reconocido que el vehículo privado se ha convertido en un elemento "casi imprescindible" en la sociedad actual, por lo que "cualquier iniciativa que aumente la conciencia de que necesitamos otro modelo y de que el coche es un contribuyente principal al deterioro de la calidad de vida, al crecimiento de la contaminación y al cambio climático es importante".
   
Un día sin coche
Durante el Día sin Coches, los pueblos y ciudades participantes -953 en 2016- limitan una o varias zonas de sus municipios para el uso de peatones, ciclistas y transporte público, como parte de las acciones orientadas a mostrar los beneficios del uso de medios de transporte más sostenibles.
   Según el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, cerca de 450 ciudades españolas -unos 24 millones de personas- participan este año en la Semana de la Movilidad, que alcanza su XVII edición.
   Esta cifra convierte a España por segundo año consecutivo en el segundo país más involucrado en esta campaña de la Unión Europea, sólo por detrás de Austria, que suma 564 municipios adheridos.

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jueves, 28 de septiembre de 2017

Trópicos emiten más CO2 que el que absorben por la deforestación

La mayoría (casi 70%) de las emisiones de CO2 -gases de efecto invernadero que se tienen como la principal causa del calentamiento global- en las selvas tropicales de América, Asia y África, están vinculadas a la degradación de estas últimas.

Estados Unidos / ciberpasquinero

La gran deforestación de las zonas tropicales ha hecho que ellas emitan más dióxido de carbono que el que absorben, perdiendo por lo tanto su histórico papel de protección natural contra el cambio climático.
Un estudio, publicado en la revista estadounidense Science, se apoya en imágenes de satélite, tecnologías láser y estudios de campo realizados entre 2003 y 2014.
Los científicos pudieron así enfocarse en aspectos de la deforestación que antes eran más difíciles de medir, como la degradación forestal, es decir, la desaparición de árboles de poco tamaño.
La mayoría (casi 70%) de las emisiones de CO2 -gases de efecto invernadero que se tienen como la principal causa del calentamiento global- en las selvas tropicales de América, Asia y África, están vinculadas a la degradación de estas últimas, afirma el estudio.
"La deforestación, la degradación y los problemas que generan tienen como consecuencia que las selvas tropicales hoy emitan más dióxido de carbono del que absorben, perdiendo su función de 'pozo' de carbono", resalta.
"Este descubrimiento es un llamado de atención al mundo para que cuide sus selvas tropicales", dijo Alessandro Baccini, investigador del Woods Hole Research Center.
"Si queremos evitar que las temperaturas globales alcancen niveles peligrosos debemos reducir de manera drástica las emisiones e incrementar la capacidad de las selvas de absorber y almacenar dióxido de carbono", agregó.
El estudio descubrió que las regiones tropicales ahora emiten anualmente alrededor de 425 teragramos (un teragramo es un millón de toneladas) netos de CO2 a la atmósfera, más que las emisiones de todos los camiones y automóviles de Estados Unidos.
La mayoría de la deforestación -alrededor de 60%- ha tenido lugar en América Latina (donde está la región amazónica), 24% en África y 16% en Asia.

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martes, 26 de septiembre de 2017

Buscan conservar el santuario de las luciérnagas en Tlaxcala, México

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Con una inversión de 15 millones 597 mil 475 pesos, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) ha impulsado el desarrollo sustentable de más de dos mil hectáreas de bosques en este municipio para la conservación de fauna y flora, el aprovechamiento de los recursos y la reactivación de la economía.
Las vastas regiones cubiertas de estoicos árboles de pino, encino y oyamel son para los lugareños una fuente de ingresos, gracias al atractivo turístico del avistamiento de luciérnagas, un espectáculo visual inigualable que ocurre durante las oscuras noches en los meses más húmedos del año.
Por ello, “estamos fomentando la conservación y protección de los bosques, lo cual permite preservar el hábitat de las luciérnagas, una especie endémica del lugar que ofrece, en los meses de junio, julio y agosto, un espectáculo incomparable durante su reproducción”, mencionó la gerente estatal de Conafor en Tlaxcala, Haidé Gisela Lucero Zepeda.
“A través del Programa Nacional Forestal (Pronafor), se han ejecutado apoyos y programas de conservación forestal en los ejidos de San José Nanacamilpa, San Felipe Hidalgo, Lira y Ortega, así como la Sociedad de Producción Rural Fresh Forest y la Sociedad Piedra Canteada”, añadió.
Entre los apoyos que se llevan a cabo, se encuentran el pago por servicios ambientales, estudios para el aprovechamiento forestal, caminos forestales, desarrollo comunitario, cadenas productivas, reforestación, cadenas productivas, compensación ambiental, brigadas de sanidad forestal, brigadas rurales de incendios forestales, silvicultura y prácticas de manejo maderable y de vida silvestre.

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Asimismo, los ejidatarios de los bosques han participado en el Programa de Servicios Ambientales con una superficie de dos mil 150 hectáreas que permite la captación y filtración de agua para la recarga de los mantos acuíferos, la conservación y mejora del suelo para conservar y mejorar el hábitat natural de animales como el teporingo, águila, gato montés, reptiles, zorrillos y mapaches.
En cuanto a los programas de reforestación, Javier Mendoza Sandoval, jefe de departamento de restauración en la entidad, expresó que “parte de los problemas que tiene Tlaxcala es la erosión de los suelos, por lo que es importante el manejo forestal para restaurar las zonas descubiertas y que ahora son terrenos de agricultura, en las que antes hubo árboles”.
Para llevar a cabo los programas de manejo forestal, se obtiene la semilla de los mejores árboles de los grandes bosques para plantarla en viveros y, posteriormente, llevar las plantas a los campos para reforestarlos.
Debido a la importancia natural y económica de los bosques en la zona de Nanacamilpa, la labor que realiza la Conafor también incluye el monitoreo para la prevención de incendios, para lo cual cuenta con ecotecnología, así como con brigadas nacionales y regionales capacitadas para atender los incendios coordinadamente y de forma oportuna.

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Julián Pérez Ríos, jefe del departamento de Protección, destacó que gracias a los recorridos de detección, pese a que este año ha habido nueve incendios y se han afectado 29 hectáreas en pastizales y en áreas fuera de la zona de la luciérnaga, la afectación ha sido mínima.
Resaltó que los trabajos de protección que se realizan dentro del bosque para manejar las plagas restringen el uso de plaguicidas; por el contrario, se realizan podas artesanales para aislar los árboles enfermos y no modificar el hábitat.
“Se oye fácil decir que protegemos el bosque; sin embargo, es un trabajo arduo en el que participa el gobierno y los ejes de los bosques para proteger los recursos, pero también mejorar la economía de las familias”, añadió Víctor González Reza, subgerente operativo de la Conafor en Tlaxcala.
“Los recursos naturales se deben aprovechar de una forma sustentable. La prueba está aquí, porque el ecosistema está en armonía y equilibrio, lo cual ha provocado que la luciérnaga incremente su población”, enfatizó.
Para él, resulta de suma importancia que las personas aprendan a proteger, pero también a vivir de los recursos del bosque, pues esto permite a los ciudadanos encontrar y mantener empleos permanentes que ayudan a dinamizar la economía tanto de la región como del estado.
Al ser un lugar de turismo concurrido en la época de apareamiento de las luciérnagas, la Conafor recomendó a los visitantes de Nanacamilpa respetar y acatar las instrucciones de los guías locales para el adecuado avistamiento de dicha especie: no encender fogatas ni fumar, no tirar basura y caminar por los senderos establecidos “para poder disfrutar de un espectáculo de luz natural que ilumina el bosque y lo llena de magia”.