viernes, 20 de abril de 2012

Osos polares existes dede hace 600 mil años

Historia evolutiva
 
Los osos polares son unas cinco veces más antiguos de lo que se creía 
 
 Artículos previos habían encontrado similitudes en el ADN mitocondrial (procedente de la madre) entre los osos polares y los osos pardos (U. arctos)
 
España / Ciberpasquinero / CSIC


1.- Hembra de oso polar junto a su cría en un lago helado cercano a Cape Churchill, Canadá. / Hansruedi Weyrich. 2.- Una osa polar junto a sus oseznos descansando en uno de los restos de hielo en el mar de Barens al final de julio, Noreste de las islas Svalbard, Norte de Europa. / Florian Schulz. 3.- Oso polar caminando sobre un lago congelado cerca de Cape Churchill, Canadá. / Hansruedi Weyrich. 4.- Un oso polar se acerca a los restos de una ballena para alimentarse. Cuando están en tierra los osos no pueden cazar focas y los alimentos escasean. En estas circunstancias los osos dependen de los mamíferos muertos. Bahía de Holmiabukta, Noroeste de Svalbard, Noruega / Florian Schulz. 5.- Un oso polar caminando por Hudson Bay cerca de Cape Churchill, Canadá. / Hansruedi Weyrich
El origen de los osos polares (Ursus maritimus) como especie independiente tuvo lugar hace unos 600 mil años, según revela una investigación internacional en la que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). 
Su historia evolutiva es, por lo tanto, cinco veces más antigua de lo que se creía hasta ahora.
Artículos previos habían encontrado similitudes en el ADN mitocondrial (procedente de la madre) entre los osos polares y los osos pardos (U. arctos). 

Debido a ello, se asumió que la especie ártica pertenecía a un linaje escindido de sus primos marrones hace entre 166.000 y 111.000 años y que había experimentado una rápida adaptación a las condiciones polares.
La nueva investigación se ha basado en el análisis del ADN nuclear procedente de 19 ejemplares de oso polar, 18 ejemplares de oso pardo y 7 ejemplares de oso negro (U. americanus). 

Divergen de ancestro comùn
Las diferencias detectadas entre los genomas indican que la especie polar y la parda divergieron de un ancestro común hace unos 600.000 años.
La investigadora en la Estación Biológica de Doñana del CSIC Jennifer Leonard, que ha participado en la investigación, explica:
 “Las similitudes entre el ADN mitocondrial de las dos especies podrían indicar la hibridación entre hembras pardas y machos polares, cuya descendencia se integró con la población polar”.
El nuevo hallazgo supone una evolución mucho más similar al del resto de los mamíferos árticos. 
Leonard opina que sus adaptaciones específicas, como el pelo blanco, la piel negra y la envoltura de sus pies, es ahora menos sorprendente”. 
El zorro polar (Alopex lagopus), por ejemplo, se separó de su linaje original hace unos 900.000 años. 


Pérdida de hábitat
La creencia de que los osos polares habían evolucionado en tan sólo entre 166.000 y 111.000 años suponía que dicha especie poseía una elevada capacidad adaptativa a las condiciones polares. 
Este cambio de paradigma sugiere que podrían ser mucho más sensibles de lo que se pensaba ante los posibles efectos del cambio climático. 
Esta especie no sólo se enfrenta a la desaparición de su hábitat a causa del deshielo glacial. 
Leonard explica que este hecho les obliga a “colonizar regiones habitadas por los humanos donde su supervivencia se ve comprometida”.

Resistió épocas cálidas
La investigadora del CSIC concluye: “Si perdiéramos al oso polar en nuestra era, deberíamos preguntarnos hasta qué punto hemos dificultado su supervivencia, ya que ellos fueron claramente capaces de resistir otras épocas más cálidas en el pasado”.
El artículo ha sido liderado por investigadores de Centro de Investigación en Biodiversidad y Cambio Climático (Alemania), y ha contado con la colaboración del Servicio de Pesca y Vida Salvaje (Estados Unidos) y la Universidad de Lund (Suecia).
  • Referencias Frank Hailer, Verena E. Kutschera, Björn M. Hallström, Denise Klassert, Steven R. Fain, Jennifer A. Leonard, Ulfur Arnason, Axel Janke. Nuclear Genomics Sequences Reveal that Polar Bears Are a Distinct Bear Lineage. Science. DOI: 10.1126.1216424

El aumento de las temperaturas induce el desplazamiento de la flora

Por aumento de temperaturas
Flora europea de alta montaña se ha desplazado 2,7 metros en siete años
En la Península Ibérica el proyecto estableció zonas piloto en los Pirineos (Ordesa) y en Sierra Nevada
España / Ciberpasquinero / CSIC
Fotos: José Luis Benito.

Montaje_floresEl calentamiento global provoca un ascenso altitudinal de las especies vegetales, ha confirmado un estudio internacional en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Cientificas (CSIC)
El trabajo analiza los cambios observados en la flora de 66 cimas de 17 cordilleras europeas entre 2001 y 2008.
Este proyecto, que en la Península Ibérica estableció zonas piloto en los Pirineos (Ordesa) y en Sierra Nevada, ha calculado un desplazamiento hacia la cima de 2,7 metros de media en el conjunto de las especies estudiadas.
“Este resultado confirma la hipótesis de que el aumento de las temperaturas induce el desplazamiento de la flora alpina hacia niveles superiores.
"Tal fenómeno ha provocado la sustitución de algunas especies resistentes al frío por otras más sensibles a él.
"Todo ello refleja la vulnerabilidad de los ecosistemas de alta montaña a medio y a largo plazo”, explica el investigador del CSIC Luis Villar, del Instituto Pirenaico de Ecología.


Cimas boreo-templadas y mediterráneas
Las conclusiones del estudio muestran también un aumento medio del 8% en el número de especies que habitan las cimas de las cordilleras de Europa.
No obstante, este incremento no ha sido generalizado.
“De las 66 cimas estudiadas, en la mayoría de las situadas en las zonas boreal y templada sí se ha observado dicho aumento, mientras que en ocho de las 14 cumbres situadas en el área mediterránea se ha producido una disminución”, comenta el investigador del CSIC.
Además, en las cimas inferiores de las cordilleras mediterráneas, situadas en el límite superior del bosque o en una altitud equivalente, las ganancias y pérdidas de especies han sido mayores que en las demás.

Se alarga la sequía estival
“En las montañas mediterráneas (Sierra Nevada, Córcega, Apenino Central y Creta), al aumento de las temperaturas se le suma una sequía creciente, puesto que disminuye la precipitación media anual y se alarga la sequía estival.
"Esta combinación de ambos factores puede suponer una amenaza para ciertas especies endémicas, un tesoro biológico escondido, cuyo número podría disminuir”, concluye Villar.
Este estudio se enmarca dentro del proyecto GLORIA (siglas en inglés de Iniciativa para la Investigación y el Seguimiento Global de los Ambientes Alpinos), iniciado en Europa en el año 2000 y que después se ha extendido por todo el mundo.

Fuente: Harald Pauli, Michael Gottfried, Stefan Dullinger, Otari Abdaladze, Maia Akhalkatsi, José Luis Benito Alonso et al. Recent Plant Diversity Changes on Europe’s Mountain Summits. Science. DOI: 10.1126/science.1219033

Sinérgia para vigilar al Popocatépetl

Semáforo a fase tres
El Popocatépetl, el segundo volcán más activo en México
En 2001 hizo la explosión más grande, una columna de 17 kilómetros

Por Esteban Salazar Herrera con información de la AMC 
 
 
La actividad volcánica del Popocatépetl es una mina de conocimiento para los investigadores de diferentes áreas porque implica estudios: sísmicos, de geoquímica, de la interacción de los gases, de señales magnéticas y un cúmulo de investigación para la comprensión del comportamiento de un volcán, aseguró la Dra. Ana Lillian Martin Del Pozzo.
La científica miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), señaló que este lunes “Don Goyo”, como popularmente se le conoce a este coloso, elevó por tercera ocasión en su historia reciente, el semáforo de alerta a fase tres. Sin embargo, dijo, el volcán de Colima sigue siendo el más activo en México, dejando al Popocatéptl en segundo lugar. 


Comportamiento del Popocatépetl
Martin del Pozzo narró que desde 1994 se registran pequeñas erupciones, así como periodos alternados de aumento y disminución de actividad, incluso en 1997 y 2003 las cenizas llegaron hasta la ciudad de México. 
A partir de 2001 disminuyó, aunque se han presentado erupciones pequeñas en 2002, 2003 y 2005.
A partir de 2005 la actividad del volcán no ha sido tan fuerte, hemos tenido pequeños domos como en 2009, en junio de 2011 tuvimos pequeños cambios en la química de manantiales, algunas explosiones han ocurrido el 26 de septiembre y 20 de noviembre y ahora en abril hemos registrado explosiones y señales magnéticas y sísmicas asociadas a crecimiento de domos.


Radio de seguridad
La fase tres del semáforo amarillo significa, entre otras medidas, que se debe mantener un radio de seguridad de 12 kilómetros alrededor del volcán, donde no está permitido transitar y que las instituciones están preparadas para evacuar las poblaciones aledañas, cosa que no ha sido necesaria hasta el momento.
La científica miembro del Comité Asesor del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), destacó que las investigaciones científicas sobre el volcán permiten reconocer variaciones en el comportamiento magmático y dinámica eruptiva.

Antecedentes
Dijo también que la explosión más grande que registró el gigante de 5 mil 452 metros sobre el nivel del mar, fue el 22 de enero de 2001.
“A final del 2000 comenzó a formarse un domo que fue destruido en enero en una columna que llegó a los 17 kilómetros de altura, aunque es chiquita comparada con las grandes explosiones de este volcán hace 900 o mil años atrás”.
Respecto a la importancia del estudio de todo lo que se genera alrededor de la actividad volcánica del Popocatépetl, la investigadora expresó que gracias al conocimiento que se ha conjuntado, también se tiene desde el 1995 un mapa de peligro, el cual se sigue alimentando con el progreso de las investigaciones.
Precisó que el conocimiento científico generado, es de gran utilidad para la planificación de potenciales medidas que permitan enfrentar este fenómeno. 

Los retos
Aunque, también habló de los retos, los cuales implican tener mayor instrumentación y mantenimiento del equipo existente, pues muchas veces se presentan problemas en el equipo de alta montaña, pues sufren desgaste por condiciones climáticas y por el uso natural.
El reto científico, tiene que ver con entender de manera precisa el comportamiento volcánico, reconocer las señales y alertar con el mayor tiempo posible de acuerdo a los escenarios, concluyó.