lunes, 20 de enero de 2020

Descubren cuatro nuevas especies de invertebrados microscópicos en el Caribe




El medio oceánico alberga infinidad de especies desconocidas para el ser humano e, incluso, algunas desaparecen antes de ser descubiertas

Tres investigadores de la Universidad Complutense de Madrid (UCM)han descrito, por primera vez, cuatro especies de invertebrados del filo Kinorhyncha que habitan en el mar Caribe, en el marco de un proyecto que busca identificar la fauna de kinorrincos que albergan estas aguas.

La investigación, publicada en Marine Biodiversity, describe un grupo de especies del que apenas se tiene conocimiento, al igual que de las especies de meiofauna en general que habitan en esta región marina.

“Conocer la biodiversidad de un grupo en un área concreta siempre resulta de gran interés para la ciencia, ya que sienta las bases de conocimiento necesarias para proseguir con otros tipos de estudios biológicos en un futuro, sean del ámbito que sean”, destaca Diego Cepeda, investigador del Departamento de Biodiversidad, Ecología y Evolución de la UCM.

Este estudio se realizó a partir de muestras recogidas en localidades costeras pertenecientes a la isla La Española, los actuales Haití y República Dominicana, depositadas en el Instituto Smithsoniano de Washington D.C.

El análisis de los sedimentos marinos donde viven estos animales, cuya duración ha sido de año y medio, se ha llevado a cabo en la facultad de Ciencias Biológicas de la UCM, y para separar los organismos de ellos, se empleó la técnica del burbujeo (bubble-and-blot), que genera aire y arrastra a las especies hasta la superficie del agua donde pueden recogerse más fácilmente para su estudio posterior.  

Piel mudada y cabeza retráctil

Los ejemplares descritos pertenecen a un grupo de invertebrados marinos microscópicos llamados kinorrincos, que van desde poco más de 100 micrómetros a 1 milímetro de longitud, y habitan en los pequeños espacios e intersticios que dejan entre sí las partículas que conforman el sedimento marino, de ahí que se conozcan también como “dragones del fango”.

Los kinorrincos, describe Cepeda, tienen un cuerpo alargado, dividido en once segmentos y recubierto externamente por una cutícula similar a la que nos podemos encontrar en otros grupos animales más conocidos, como los insectos o los crustáceos, y al igual que estos, son capaces de mudarla y regenerar otra nueva para continuar creciendo.

“Presentan una región anterior, lo que podríamos denominar “cabeza”, de naturaleza sensorial, locomotora y alimentaria que puede retraerse completamente en el interior del cuerpo como si de una estructura telescópica se tratase”, explica el biólogo de la UCM.

La parte posterior del cuerpo suele estar constituida de un par de espinas muy largas y conspicuas, denominadas espinas lateroterminales, de función todavía desconocida.

Cepeda reconoce que descubrir y describir nuevas especies siempre resulta “extremadamente gratificante”. Además, añade, “es necesario saber qué especies habitan en un sitio si queremos conocer cómo son dichas especies, estudiar su historia evolutiva, analizar su papel ecológico en el ecosistema, estudiar posibles servicios ecosistémicos que puedan proporcionar al ser humano o establecer una base de datos que resulte útil para programas de gestión y conservación de hábitats”.


Referencia bibliográfica: Cepeda, D., Sánchez, N. & Pardos, F. First extensive account of the phylum Kinorhyncha from Haiti and the Dominican Republic (Caribbean Sea), with the description of four new species. Marine Biodiversity 49 (2019). DOI: 10.1007/s12526-019-00963-x.

viernes, 3 de enero de 2020

¿Feliz Año Nuevo? El estudio más largo sobre la felicidad tiene la clave

Un estudio de Harvard de ochenta y un años de duración ofrece buenos consejos sobre cómo vivir una vida feliz


Europa / ciberpasquinero

Cada año, en torno a estas fechas, hacemos nuestros propósitos de Año Nuevo. Haremos balance de 2019 y nos fijaremos los objetivos para 2020. Uno de los propósitos más populares año tras año, independientemente del lugar del mundo, es colmar nuestra vida de felicidad. 
En 1938, unos científicos comenzaron a realizar un seguimiento de la salud de 268 estudiantes de segundo año de Harvard como parte del estudio de Harvard sobre el desarrollo de los adultos, que sigue en curso a día de hoy. 
La investigación solo incluía a hombres, dado que en aquella época Harvard no admitía a mujeres. El presidente John F. Kennedy fue uno de los participantes iniciales. 
El estudio ha crecido a lo largo de los años y hoy incluye 1 300 descendientes de los participantes iniciales. Los investigadores han recopilado una gran cantidad de datos sobre su estado de salud física y mental. Además, han estudiado sus vidas en conjunto, incluidos sus éxitos y fracasos en sus profesiones y matrimonios.

¿Quiere ser más feliz? Mantenga el contacto
Según comentó en la «Harvard Gazette» el director del estudio, Robert Waldinger, psiquiatra del Massachusetts General Hospital y profesor de psiquiatría en la Harvard Medical School: «Un hallazgo sorprendente es que nuestras relaciones y lo felices que somos en ellas influyen considerablemente en nuestra salud. Cuidar de nuestro cuerpo es importante, pero ocuparnos de nuestras relaciones también es una forma de cuidarnos. Esa es, en mi opinión, la gran revelación».
«Cuando reunimos todo lo que sabíamos sobre ellos a una edad de unos cincuenta años, observamos que no fueron los niveles de colesterol de la mediana edad los que nos indicaron cómo iban a envejecer», explicó el profesor Waldinger en su conferencia TED de 2015 llamada «Qué resulta ser una buena vida? Lecciones del estudio más largo sobre felicidad». 
En la que añadió: «La clave fue lo contentos que estaban en sus relaciones. La gente más satisfecha con sus relaciones a la edad de cincuenta años, era después la más sana a los ochenta». A finales de 2019, la conferencia ya tenía más de 14,8 millones de visitas en YouTube. 
Los participantes que cuidaron de sus relaciones, vivieron más tiempo y más felices, mientras que aquellos que optaron por una vida más solitaria a menudo fallecieron antes. El profesor Waldinger afirmó: «La soledad mata. Tiene un efecto tan fuerte como el tabaquismo o el alcoholismo».
Waldinger continuó: «Las buenas relaciones no solo protegen nuestros cuerpos, sino también nuestros cerebros. Y esas buenas relaciones no tienen por qué ser siempre un camino de rosas. Algunas de las parejas octogenarias del estudio discutían día sí y día también, pero mientras siguiesen sintiendo que podían contar el uno con el otro en caso de necesidad, esas peleas no afectaban a sus recuerdos».

Envejecer también es importante cuando uno es joven
El envejecimiento no comienza a una edad avanzada, sino muy temprana. Las personas deberían cuidarse durante toda la vida. 
El profesor Waldinger afirmó: «Envejecer es un proceso continuo. Se puede ver una diferencia en la trayectoria de salud de las personas cuando alcanzan la treintena; por tanto, si uno se cuida desde muy joven, envejecerá mejor. El mejor consejo que puedo dar es "cuida de tu cuerpo como si lo fueras a necesitar durante cien años"; quizás lo hagas».

jueves, 2 de enero de 2020

UNICEF urge a un cese de hostilidades en el noroeste de Siria





Niños que huyen de la violencia en Idlib, Siria, se refugian en un campamento para desplazados en Atmeh, cerca de la frontera con Turquía. 
   

La directora ejecutiva de UNICEF pidió este jueves que se proteja a los niños en Siria, especialmente en el noroeste del país. El conflicto se acerca a su décimo aniversario y ha ocasionado un efecto devastador en los menores.
En un comunicado de año nuevo, Henrietta Fore recordó la difícil situación que atraviesan los menores en la nación árabe, especialmente en el noroeste del país.
"Ayer, cinco niños y niñas de 6 a 13 años murieron cuando unos cohetes alcanzaron una escuela primaria en Sarmin, en la provincia de Idlib", destacó la directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
Fore subrayó que "casi 4.500 niños y niñas se ven obligados a huir de sus hogares" a diario. Muchos de esos menores llevan múltiples desplazamientos en sus espaldas.
"Al menos 140.000 niños y niñas tuvieron que desplazarse durante las tres últimas semanas debido a la intensa violencia en Idlib y alrededores, en la región noroccidental del país", apuntó.
Otro de los puntos que Fore quiso resaltar son los constantes ataques a la infraestructura civil que guarda algún tipo de relación con los menores, tales como escuelas, hospitales y servicios de abastecimiento de agua.
"En 2019, las Naciones Unidas verificaron 145 ataques a escuelas y 82 ataques a hospitales y personal médico. Más del 90% de estas agresiones se produjeron en el noroeste, incluido Idlib", indicó.

La meteorología, otro contratiempo
La directora ejecutiva de UNICEF también señaló que la llegada del invierno "ha provocado que las condiciones sobre el terreno sean aún más duras para los niños y las familias, en particular para aquellas que huyen de la violencia o que viven en campamentos".
En la región noroccidental, UNICEF y sus aliados trabajan en el terreno proporcionando ropa de invierno y mantas, agua potable, servicios de gestión de residuos, asesoramiento en materia de salud y educación y apoyo psicosocial a los niños y niñas.
"Aunque estos esfuerzos sirven para salvar vidas, no son suficientes. Sólo el fin de la guerra proporcionaría a los niños y niñas de Siria la seguridad que necesitan y merecen. Hasta entonces, su derecho a un presente pacífico y a un futuro esperanzador no se cumplirá", afirmó.Fore insistió en su llamado urgente a un cese inmediato de las hostilidades, sobre todo en el noroeste de Siria, para proteger a los niños y pugnó por reanudar los esfuerzos en busca de un acuerdo que ponga fin a la guerra en ese país.



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