lunes, 7 de agosto de 2017

Turismofobia, neologismo válido







El sustantivo turismofobia es una voz bien formada en español que puede usarse sin necesidad de emplear comillas ni cursiva.
En el contexto de los actos vandálicos y protestas contra la saturación de turistas en los cascos históricos de algunas ciudades españolas, en los medios está tomando fuerza la voz turismofobia.
Así, se pueden encontrar titulares como «"Turismofobia": alarma por la repercusión internacional», «'Turismofobia': el peor mensaje en el peor momento» o «El gasto récord de los turistas dinamita la 'turismofobia'».
Esta voz es un derivado bien formado a partir del sustantivo turismo y el elemento compositivo -fobia, que significa 'aversión' o 'rechazo', por lo que, aunque no figure como tal en el Diccionario, no es necesario escribirla con ningún tipo de resalte.
Se recuerda, además, que el sufijo -fobo permite formar nombres y adjetivos que expresan el sentimiento de horror o repulsión (turismófobo), mientras que -fóbico, también válido pero menos aconsejable, da lugar solo a adjetivos (turismofóbico).
Por tanto, ejemplos como «Me han llamado turismófobo» o «El vandalismo y el discurso que consideran "turismofóbico" preocupan a los hoteleros» son igualmente válidos y tampoco precisan de resalte alguno.
Además, en los medios se observa cierto uso de la voz vasca borroka, que significa 'lucha', en relación con este asunto, como en «"Turismo-borroka": los abertzales se unen al boicot de los radicales de la CUP». Lo recomendado en este caso es optar por «turismo borroka», esto es, escrito en dos palabras, con turismo en redonda y borroka en letra cursiva por ser un término vasco. También es válido «turismo-borroka», con guion y borroka en cursiva.


jueves, 3 de agosto de 2017

¿LA PÉRDIDA DE HIELO PROVOCA INESTABILIDAD?


Crecimiento de la grieta



Gracias a los satélites, recientemente hemos podido asistir al nacimiento de uno de los mayores icebergs de la historia. Además de ocupar las portadas de los medios por su espectacularidad, la escisión de la barrera Larsen C en la Antártida brindó a los científicos una oportunidad única para saber más sobre la estabilidad de la plataforma. 

El 12 de julio, las imágenes suministradas por la misión Sentinel-1 de Copernicus mostraron cómo un fragmento con un tamaño que duplicaba al de Luxemburgo se había desprendido de la península Antártica.

Desde entonces, este enorme iceberg tubular, denominado A68, se ha ido alejando unos 5 km de la barrera. Las imágenes de Sentinel-1 también muestran la formación de un grupo de más de 11 icebergs menores, el mayor de ellos con una longitud de poco más de 13 km, procedentes tanto del iceberg gigante como de la propia plataforma.

"Nuestra capacidad de monitorizar fenómenos en rápida evolución, como este, ha experimentado un gran avance en los últimos años gracias a la inversión europea en los satélites Copernicus", comenta Anna Hogg, de la Universidad de Leeds, Reino Unido. 

La grieta de Larsen C desde el aire

Como la Antártida se encuentra en los meses de oscuridad invernal, las imágenes por radar resultan indispensables, dado que pueden llegar a los lugares más recónditos independientemente de la luminosidad y del mal tiempo.

La Dra. Hogg reconoce que "la capacidad de Sentinel-1 de proporcionar imágenes en cualquier estación y condición meteorológica, combinada con sus frecuentes visitas, hace que sea un recurso valiosísimo".

Aunque resulta atractivo aventurar la evolución futura y posible desaparición de A68, quizá sea más importante comprender cómo la propia barrera de hielo responderá a una reducción del 10 % de su tamaño.

En un artículo publicado esta semana en Nature Climate Change, el Dr. Hilmar Gudmundsson, del British Antarctic Survey, y la Dra. Hogg examinan los antecedentes del parto y discuten cómo estos acontecimientos afectan a la estabilidad de las plataformas de hielo antárticas.

"Las imágenes por satélite revelan numerosa actividad continua en la barrera de hielo Larsen C.  Podemos ver que el resto de grietas continúan creciendo hacia una formación denominada Elevación de Bawden, que proporciona un importante apoyo estructural para lo que queda de la barrera de hielo", continúa la Dra. Hogg. 

Estabilidad de la barrera de hielo

"Si una barrera de hielo pierde el contacto con la elevación, ya sea por el continuo adelgazamiento o por un parto, puede provocar una aceleración significativa en la velocidad del hielo y posiblemente una mayor desestabilización. Parece que la historia de Larsen C podría no haber acabado aún".

Como explica el Dr. Gudmundsson: "Aunque las barreras de hielo a la deriva tienen un impacto moderado en el aumento del nivel del mar, el hielo procedente del interior de la Antártida puede terminar en el océano al derrumbarse".

"Así, veremos cómo la subida global del nivel del mar se ve incrementada por la aportación de las barreras de hielo".

"Con este enorme parto y gracias a la disponibilidad de las tecnologías por satélite, tenemos una oportunidad fantástica de ver cómo este experimento natural progresa ante nuestros propios ojos". 

"Esperamos aprender mucho sobre cómo se fragmentan las plataformas de hielo y cómo la pérdida de una sección afecta al flujo de las partes restantes". 

 
La historia de A68

El retroceso de las plataformas de hielo en la península Antártica lleva observándose desde el advenimiento de los satélites, hace unos 50 años. Grandes secciones de las barreras de hielo Larsen A y Larsen B, así como la barrera Wilkins, se derrumbaron en cuestión de días en 1995, 2002 y 2008, respectivamente.

Gracias al sistema de monitorización de Copernicus, hoy somos capaces no solo de observar fenómenos en lugares remotos como la Antártida sino, lo que es más importante, también de convertir los conocimientos teóricos sobre procesos complejos en ciencia con aplicación práctica.


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martes, 1 de agosto de 2017

España quiere que el diez por ciento de la superficie del mar esté protegida


España, EFE libre descarga / ciberpasquinero

El Gobierno, en colaboración con todas las comunidades autónomas del litoral, quiere ampliar la red europea Natura 2000 marina hasta conseguir que el diez por ciento de la superficie del mar esté protegida.
Con ese objetivo se ha puesto en marcha el proyecto europeo Life "Intemares", que coordina el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente a través de la Fundación Biodiversidad, una iniciativa dotada con 50 millones de euros que se va a prolongar hasta el año 2024.
En el proyecto intervendrán otros cuatro ministerios (Fomento; Interior; Exteriores; y Defensa) todas las comunidades y ciudades autónomas litorales, además de Portugal y Francia, así como el Instituto Español de Oceanografía, las organizaciones ecologistas WWF-España y SEO/BirdLife, la Confederación Española de Pesca o la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores. 
España cuenta, con más de un millón de kilómetros cuadrados de superficie marina y es uno de los países europeos con mayor diversidad de hábitats y especies marinos. 
En los últimos años, según la Fundación, se han dado "grandes pasos" en su protección, aunque algunas especies y hábitats requieren de medidas específicas de conservación. 
Ha citado entre éstas la pardela balear, el ave marina más amenazada de Europa, y ha señalado que otras especies, como los cetáceos, pueden sufrir capturas accidentales en redes de pesca, molestias causadas por el ruido submarino o colisiones con embarcaciones.
El proyecto "Intemares" incluye un programa de acciones que favorecerán la conservación de más de 80 especies marinas mediante una gestión "integrada, innovadora y participativa" de la Red Natura 2000 en el medio marino español.
Para ello se van a desarrollar acciones para recabar nuevos datos sobre áreas de distribución, uso del hábitat y estado de conservación de varias especies marinas, y se elaborarán de forma participativa con las administraciones y con todos los sectores implicados, los planes de gestión de todos los espacios de la Red Natura 2000 que son competencia de la administración central.
El Gobierno tiene previsto proponer la creación de nueve nuevos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) (una de las figuras de protección previstas en la red Natura 2000) para alcanzar el compromiso internacional de proteger, al menos, el 10 por ciento de la superficie marina.
"Intemares" prevé además poner en marcha medidas de mantenimiento, recuperación y restauración de hábitats y especies marinas para asegurar un estado favorable de conservación, tanto a través de acciones de recuperación como de mitigación de impactos como el ruido, el tráfico marítimo o las actividades recreativas.
Este proyecto da continuidad a otro anterior (el "Indemares"), gracias al cual España se situó a la cabeza de la conservación marina en Europa, con cerca del ocho por ciento de la superficie marina amparada por alguna medida de protección.
A lo largo de ocho años se va a ejecutar un programa de actuaciones vinculadas a la investigación, el seguimiento y vigilancia, la conservación, la gobernanza y la formación, así como a la comunicación, la sensibilización y la educación ambiental sobre la biodiversidad marina y litoral y la importancia de la Red Natura 2000, ha subrayado la Fundación Biodiversidad. 
La red Natura 2000 es el principal instrumento de conservación de la biodiversidad de la UE y pretende asegurar a largo plazo la supervivencia de los hábitats y las especies más valiosas del continente.